Es un ejercicio sencillo de autoconocimiento profundo, dentro de los procesos creativos, sumamente efectivo, porque se realiza sin la interferencia de ninguna expectativa.
Su función es ver el estado presente de la persona y posibles bloqueos en su forma de relacionarse.
Un trabajo del hemisferio derecho cerebral, que se complementa con el hemisferio izquierdo.
Al final, un gran resultado sorprendente y así poder obrar en consecuencia...